Aurora esplendida
Aurora esplendida A la mañana siguiente a la nOche de juerga, no.hubo nadie en estado de pOder trabajar.
Al día siguiente, al amanecer, DawsOn entero salió a despedirle. Los millares de hombres y mujeres que bordeaban el embarcadero llevaban guantes y las orejeras de sus gorros anudadas bajo la barbilla. Hacía treinta grados bajo cero- La capa de hielO iba engrosando y el Yukon arrastraba ya hielo blando.
Desde la cubierta del "Seattle", Daylight se despedía de todos- Al soltar amarras el barco, los que estaban cerca de él distinguie- ron cierto brillo húmedo en sus ojos. En cierto sentido, era para él abandonar la patria, la tierra natal, la única que había conocido. Se quitó el gorro y lo agitó en el aire. -¡Adiós a todos!-gritó-¡Adiós a todos!