Aurora esplendida
Aurora esplendida Fué el primer contratiempo recibido por Daylight, quien pensó que, de ser así, estaba arruinado. Se dio cuenta igualmente de que la colosal operación de compra se estaba haciendo con su prop?o dinero. Dowset, Guggenhammer y Letton no arriesgaban un céntimo.
Fué un pánico breve, es cierto, pero lo bastante agudo para hacerle recordar a Holdsworthy y su fábrica de ladrillos, y para obligarle anular todas las órdenes de compra, en tanto que se precipitaba al teléfono.
- No hay nada de cierto en ello… Es un mero rumor-dijo la voz ronca de León Guggenhammer desde el otro extremo del hilo. -Como usted sabe-díjole Nathaniel Letton,soy uno de los directores y estaría enterado de tal cosa, si fuera cierta.
Y John Dowset:
- Ya le previne contra esos rumores. Le doy mi palabra de honor que no hay una palabra de verdad en ellos.
Avergonzado de su pusilanimidad, Daylight reanudó su tarea. El cese de compras había convertido la Bolsa en un manicomio, y las acciones de muchas empresas estaban bajando. Ward Valley fué la primera en resentirse, iniciando el descenso.
Pero Daylight duplicó sus órdenes de compra tranquilamente. Y durante el martes, el miércoles y el jueves siguió comprando, consiguiendo que Ward Valley iniciase un %iza triunfante.