Aurora esplendida
Aurora esplendida 69
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Los tres hombres se miraron perplejos.
Al parecer, Daylight era más simple aún de lo que creÃan, o estaba representando un papel falso.
Nathaniel Letton fué el primero en hablar.
- Aun será cuestión de horas el terminar los cálculos, mÃster Harnish-dijo.-MÃster Howison se ocupa en ello. Como usted ha dicho, se trata de un montón de dinero. Si le parece almorzaremos juntos, y entretanto, en el despacho terminarán la. liquidación con tiempo suficiente para que coja usted su tren.
Dowset y Guggenhammer dieron muestras de un alivio patente. La situación se aclaraba. Era desagradable en tales circunstancias verse encerrados en una habitación con un semisalvajo de músculos de acero al que habÃan expoliado.
Si Letton lograba sostener el bluff hasta escapar al mundo ea- terior, todo irÃa bien.
Daylight aparentaba dejarse conmover.
