Aurora esplendida
Aurora esplendida 72
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Lo que le fascinaba era el aspecto especulativo del negocio, y para jugar asà necesitaba tener dinero siempre a mano.
Un cinco por ciento seguro no tenÃa para él atracción alguna, pero el arriesgar millones en una aventura rápida, expuesto a perderlo todo o a pagar un cincuenta o un cien por cien, era de un atractivo sin lÃmites.
Se atenÃa a las reglas del juego, pero jugaba sin compunción. Cuando conseguÃa tener cogido a un individuo o a una corporación y pretendÃan ablandarle, los exprimÃa sin la menor piedad, sin contemplaciones de ninguna especie.
Obraba independientemente y no tenÃa asociaciones financieras amistosas.
Las alianzas que formaba accidentalmente eran una pura cuestión de expediente, considerando a sus aliados siempre dispuestos a explotarle si se les presentaba la ocasión, y a pesar de todo era leal para con ellos. Pero era leal mientras ellos lo eran: ni un momento más.
Los financieros y hombres de negocios de la Costa del PacÃfico no olvidaron nunca la lección de Charles Kliukner y la California and Altamont Trust Co.
