Aurora esplendida
Aurora esplendida 85
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CAPITULO IXEn vez de regresar a la ciudad el lunes, Daylight conservó el caballo un dÃa más, y siguiendo el fondo del valle, se dirigió ha cia los montes con ánimo de examinar la mina de que le habÃa hablado el joven telegrafista.
Era un terreno más árido y roquizo que el de su excursión anterior, y las laderas estaban principalmente pobladas de chapa rrales espesos y casi imposible de pasar a caballo.
En los cañones habÃa agua en abundancia y una vegetación forestal y exuberante. La mina estaba en completo abandono, pe- ro Daylight disfrutó examinando los alrededores.
TenÃa experiencia minera anterior a su estancia en Alaska, y le complacÃa el ver renacer su experiencia en tales asuntos.
