Aurora esplendida
Aurora esplendida Durante la semana, el interés de Daylight fué casi el mismo por Dede Mason que por "Bob", y no teniendo de momento entre manos negocio alguno de importancia, probablemente pensaba más en aquellos que en sus propios negocios. El vicio de "Bob " de girar sobre su cuarto trasero le preocupaba porque no daba con el medio de corregirlo. Si llegaba a encontrar a Ella le dirigió una rápida ojeada que abarcó jinete, caballo y posición.
- Pero no es esta la primera vez que monta-dijo.
- Desde hace años; sí. Antes me creía ser alguien a caballo, allá en Oregón, montando cuando se presentaba la ocasión y domando potros.
Con gran alivio suyo se engolfaron en un tópico de interés mutuo. El explicó las mañas de "Bob", su vicio de voltear y su plan para corregirlo, y ella reconoció la necesidad de tratar a los caballos con cierta severidad por mucho que uno los estimase. -¿Ha montado usted a menudo?-preguntó Daylight.
- Casi no recuerdo cuando he dejado de montar. Nací en un rancho y no podía alejarme de los caballos. A los seis años tuve mi primer pony, y a los ocho sabía lo que era pasar todo un día a caballo siguiendo a mi padre. Sin caballo me sentía desamparada. Detesto el estar encerrada, y sin "Mab ", supongo que ya:; estaría en el otro mundo. -¿Le gusta el campo?
