Aurora esplendida
Aurora esplendida no tengo malas intenciones. Quinto: aquí estamos a punto de separarnos y yo con el deseo de decirle algo que le haga cambiar de opinión. Y sexto: ¡por Dios, cambie usted de opinión!
El amor de un hombre fuerte es siempre un gran atractivo para una mujer. Dede Mason le oía expresarse con la sencillez de la sinceridad, y sin darse cuenta se abismaba en sus propios pensamientos. No era que soñara en casarse con él, pues había infinitos motivos en contra; pero ¿por qué no cultivar su amistad? Ciertamente, no le era repulsivo; por el contrario, le gustaba y la había gustado desde el primer día. Era un espléndido tipo de hombre, al que, además, le rodeaba cierta aureola de novela, de hombre de acción y de fortuna que había venido del Artico a luchar contra los hombres del Sur.
