Aurora esplendida
Aurora esplendida 107
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- ¡No quiero que usted la vuelva a comprar!-gritó.-¡Y no niegue que lo está proyectando) -No lo niego; pero no lo habrÃa intentado sin antes consultarla, y en vista de lo que dice… no hablemos más de ello. Es lástima haber perdido la yegua que tanto querÃa. Lo siento y siento aún más que no pueda acompañarme mañana. Me sentiré perdido. No sabré qué hacer conmigo mismo.
- Yo tampoco-confesó Dede.
- Me pondré al corriente de mi costura. -¡Pero yo no tengo ni qué coser!-exclamó Daylight con cómica desesperación.
En el fondo estaba satisfecho de haber oÃdo su confesión de soledad. Eso sólo valÃa la pérdida de la yegua.
- Piénselo bien, miss Mason-dijo,-no sólo por "Mab", sino por mÃ. El dinero es lo de menos. Para mÃ, el comprar esa yegua viene a ser lo que para otros comprar una caja de bombones, y… el caso es que no le he comprado nunca bombones.
El observó la intención de rehusar de la joven, y prosiguió sin darle tiempo a desplegar los labios.
