Aurora esplendida
Aurora esplendida 17
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- Sí-replicó Bettles.-Y Daylight recorrerá esas mil millas de regreso en otros treinta días. Y tengo quinientos dólares para sostenerlo, y el diablo se lleve a las ventiscas.-Y para dar mayor énfasis a sus palabras, sacó una bolsa de oro del tamaño de un salchichón, tirándola sobre el mostrador.
Doc Watson puso la suya al lado. -¡Alto!-gritó Daylight.-Bettles tiene razón, y yo también quiero apostar. Apuesto quinientos dólares a que dentro de sesenta días estoy a la puerta del Tívoli, de regreso de Dyea.
Un murmullo de escepticismo se elevó en la sala, y una docena de hombres sacaron sus bolsas.
Jack Kearns se acercó a Daylight.
- Acepto, Daylight-dijo.-Dos contra uno a que no lo haces ni en setenta y cinco días.
- Caridad, no, Jack-fué la respuesta.-Las apuestas son a la par y el tiempo sesenta días.
- Sesenta y cinco, y dos contra uno-insistió Kearns.-Fifty Mile será difícil de cruzar porque no está del todo helado.
