La peste escarlata y El idolo rojo
La peste escarlata y El idolo rojo En todo el país de Utah, nos dijo, no habían quedado, que él supiera, más que tres supervivientes. Los tres eran varones. Durante muchos años, aquellos tres hombres cazaron y vivieron juntos hasta que, por fin, cansados de la soledad y deseosos de procrearse, para que la raza humana no desapareciera de nuestro planeta, se encaminaron hacia el oeste, con la esperanza de encontrar mujeres vivas en California.
Johnson fue el único que salió indemne del gran desierto, en el que murieron sus dos compañeros. Tenía cuarenta y seis años cuando se unió a nosotros. Se casó con la tercera hija de Holey e Isadora, y su hijo mayor se casó con tu tía, Cara de Liebre, que era la tercera hija del Chófer y Vesta Van Warden.
Johnson era un hombre rebosante de fuerza y de iniciativa. Se separó de los Santa Rosa para montar su propio grupo y formó, en San José, una nueva tribu, la de los Utah. Es todavía una tribu muy pequeña, de sólo siete miembros. Johnson ha muerto ya; pero sus descendientes han heredado su inteligencia y su energía. No cabe duda que ellos y sus descendientes se verán llamados a desempeñar un papel importante en la recivilización del universo.