Entran a través de los cerrojos como vientos,
Arrancando a la esposa del abrazo del marido,
Cogiendo al hijo de las entrañas del hombre,
Desterrando al hombre de su hogar, de su tierra.
SON EL DOLOR ABRASADOR
QUE SE PEGA A LA ESPALDA DEL HOMBRE.
SON LOS PROFANADORES.
El espíritu de la ramera que murió en las calles,
El espíritu de la mujer que murió al dar a luz,
El espíritu de la mujer que murió, llorando, con un bebé sobre el pecho,
El espíritu de un hombre maligno,
Uno que asóla las calles O uno que asóla el lecho.
¡Son Siete!
¡Siete son!
Esos Siete nacieron en las montañas de MASHU,
Llamada Magia.
Moran en el interior de las Cavernas de la Tierra,
Entre los lugares desolados de la Tierra viven,
Entre los lugares que hay En los Lugares,
Desconocidos en el cielo y en la tierra.
Forman en terror,
Entre los Dioses Mayores no existe el conocimiento de ellos, Carecen de nombre,
Tanto en el cielo como en la tierra.