Cuando el Fuego esté encendido y conjurado, podréis alzar vuestra Daga, invocando la ayuda de NINKHARSAG, Reina de
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los Demonios, y de NINKASZI, la Reina Cornuda, y de INNGHIZHIDDA, la Reina de la Vara Mágica, siempre de acuerdo con su manera y forma. Una vez que lo hayáis hecho, y realizado el sacrificio adecuado, después de abrir el Pórtico, podréis invocar al vástago que deseéis.
NO ABRÁIS EL PÓRTICO, SALVO EN EL MOMENTO ESPECIAL QUE HAYÁIS ESTABLECIDO EN EL INSTANTE DE LA APERTURA, Y NO PODRÁ QUEDAR ABIERTO NI UN MOMENTO DESPUÉS DEL PASO DE LA HORA DE TIAMAT, SI NO QUERÉIS QUE EL ABISMO SE ABRA POR TODA LA TIERRA, Y QUE LOS MUERTOS SE LEVANTEN PARA DEVORAR A LOS VIVOS, PORQUE ASÍ ESTÁ ESCRITO: HARÉ QUE LOS MUERTOS SE LEVANTEN Y DEVOREN A LOS VIVOS, LE DARÉ PODER A LOS MUERTOS SOBRE LOS VIVOS, DE MODO QUE LOS SUPEREN EN NÚMERO.
Después de que hayáis realizado lo necesario, llamado al Espíritu, le hayáis encomendado una misión, establecido una hora para el cierre del Pórtico y el retorno del Espíritu, no deberéis abandonar el lugar de la Llamada; deberéis quedaros allí hasta que el Espíritu regrese y el Pórtico se cierre.