Y un hombre puede gritar: ¿Qué he hecho para que me caiga a mí y a mi generación semejante mal? Lo cual no significa nada, a excepción de que un hombre, al nacer, es de tristeza, pues es de la Sangre de los Antiguos, pero posee el Espíritu de los Dioses Mayores que le fue insuflado. Y su cuerpo va hacia los Antiguos, pero su mente se vuelve hacia los Dioses Mayores; ésta es la Guerra que siempre se librará hasta la última generación del hombre; porque el Mundo es antinatural. Cuando el Gran KUTU
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LU se levante y salude a las Estrellas, entonces la Guerra habrá terminado y el Mundo será Uno.
Tal es la Alianza de las Abominaciones y el Fin de este Texto.
(SEGUNDA PARTE)
¡UR! ¡NIPPUR!
¡ERIDU! ¡KULLAH!
¡KESH! ¡LAGASH!
¡SHURUPPAK SELAH!
Día de los Vivos, Sol Naciente Día de Abundancia, misericordioso Sol Día de Perfección. Gran Deleite Día de Fortuna, Noche Brillante ¡Oh, Día Resplandeciente!
¡Oh, Día Risueño!
¡Oh, Día de Vida, Amor y Suerte!
¡Siete Viejos, Sabios Antiguos!