El Observador aparece a veces como un Perro grande y feroz, que ronda alrededor del Pórtico o el Círculo y espanta a los idimmu que siempre acechan por las barreras, a la espera del sacrificio. Y el Observador aparece en ocasiones como un Espíritu grande y noble, blandiendo la Espada de Llamas, ante el cual incluso los Dioses Mayores sienten respeto. Y a veces el Obser
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vador aparece como un Hombre con una Túnica Larga, afeitado, con ojos que jamás se apartan de ti. Y se dice que el Señor de los Observadores mora en los Yermos de los IGIGI, que sólo Observa y que jamás alza la espada o lucha contra los idimmu, excepto cuando los Dioses Mayores invocan la Alianza en su Concejo, como en los Siete Gloriosos APHKHALLU.
Y a veces los Observadores aparecen como el Enemigo, dispuesto a devorar al Sacerdote que se ha equivocado en los encantamientos, ha omitido el sacrificio o desafiado la Alianza, por cuyos actos ni los mismos Dioses Mayores pueden perdonar a esa silenciosa Raza de pagar su tributo. Se dice que algunos de esa Raza están a la espera de que los Antiguos vuelvan a gobernar el Cosmos para que se les pueda conceder la mano derecha del honor, y que éstos Son proscritos. Eso es lo que se dice.