He levantado ejércitos contra las Tierras del Este llamando a las hordas de espÃritus malignos a las que obligué a ser mis súbditos, y al hacerlo encontré a NGAA, el Dios de los paganos, aquel que escupe llamas y ruge como mil truenos.
He encontrado el miedo.
He encontrado el Pórtico que conduce al Exterior, ante el que los Antiguos, que siempre buscan entrar en nuestro mundo, mantienen una eterna vigilia. He respirado los vapores de aquella Antigua, la Reina del Exterior, cuyo nombre está escrito en el terrible texto MAGAN, el testamento de alguna civilización muerta por culpa de sus sacerdotes, que, anhelantes de poder, abrieron ese terrible y maligno Pórtico una hora más de la debida, siendo consumidos.
Adquirà este conocimiento debido a unas circunstancias bastante peculiares, cuando aún era un ignorante hijo de un pastor de lo que los griegos llaman Mesopotamia.