El diario de Alonzo Typer
El diario de Alonzo Typer 27 de abril: ¡Por fin se han realizado mis sueños! Sea o no mi vida o espÃritu o cuerpo lo que reclamen, ¡cruzaré ese umbral! El proceso de descifrar esos cruciales jeroglÃficos del dibujo ha sido lento, pero esta tarde atisbé la clave final. Durante el anochecer conocà su significado… y ese significado sólo puede aplicarse de una manera a las cosas que he encontrado en esta casa. Hay algo bajo esta casa sepultado no sé donde, uno de los olvidados Antiguos que me mostrará el umbral que debo traspasar y me dará los perdidos signos y palabras que necesito. Cuánto tiempo llevara enterrado aquà olvidado por todos, salvo por aquellos que levantaron las piedras de la colina y aquellos que más tarde descubrieron este lugar y edificaron su casa no puedo conjeturarlo. Fue en demanda de este Ser, más allá de toda duda, por lo que Hendrik van der Heyl llegó a Nueva Holanda en 1638. Los hombres de esta tierra nada saben de Él, excepto en secretos susurros de los pocos y atemorizados iniciados que han encontrado o recibido la clave. Ningún ojo humano se ha posado jamás sobre Él… salvo, quizás, los de los desesperados magos de esta casa que es más profunda de lo que se supone. Con el conocimiento de los sÃmbolos se alcanza una especie de maestrÃa en los 7 Perdidos Signos del Terror… y un tácito reconocimiento de las espantosas y demenciales Palabras de Miedo. Sólo queda entonar el Cántico que transfigurará al Olvidado que es el Guardián del Antiguo Umbral. Me maravillo enormemente ante el Cántico.