El Morador de tinieblas
El Morador de tinieblas Y lo peor no era esto. Aquella noche leyó Blake en el Bulletin lo que los periodistas habÃan descubierto. Percatados al fin del gran valor periodÃstico del suceso, un par de ellos habÃan decidido desafiar a la muchedumbre de italianos enloquecidos y se habÃan introducido en el templo por el tragaluz, después de haber intentado inútilmente abrir las puertas. En el polvo del vestÃbulo y la nave espectral observaron señales muy extrañas. El suelo estaba cubierto de viejos cojines desechos y fundas de bancos, todo esparcido en desorden. Reinaba un olor desagradable, y de cuando en cuando encontraron manchas amarillentas parecidas a quemaduras y restos de objetos carbonizados. Abrieron la puerta de la torre y se detuvieron un momento a escuchar, porque les parecÃa haber oÃdo como si arañaran arriba. Al subir, observaron que la escalera estaba como aventada y barrida.