En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Resulta curioso observar en las batallas representadas en los bajorrelieves, que tanto los descendientes de Cthulhu como los Mi-Go parecían estar formados por una sustancia notoriamente distinta de la que sabemos caracterizaba a los Primordiales. Podían transformarse adoptando formas que eran imposibles para sus adversarios, lo que hace suponer que llegaron de regiones del espacio cósmico todavía más remotas. Los Primordiales, excepto por su anómala dureza, y sus peculiares características vitales, eran rigurosamente materiales y debieron de tener su origen absoluto dentro del conocido continuo de tiempo-espacio, en tanto que el origen de los otros seres sólo puede ser objeto de conjeturas expresadas en voz baja. Todo esto, naturalmente, suponiendo que las conexiones ultraterrestres y las anomalías achacadas a las fuerzas invasoras no fueran pura mitología. Es posible que los Primordiales inventaran un fondo cósmico para justificar sus ocasionales derrotas, dado que el interés por la historia y el orgullo eran sus principales características psicológicas. Es significativo que sus anales no mencionaran muchas razas avanzadas y poderosas de seres cuya egregia cultura y grandes ciudades figuran insistentemente en ciertas las leyendas oscuras.