En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Pero al cabo de una hora y media volvió a aumentar el interés desvaneciendo la desilusión. Nuevos mensajes de Lake hablaban del feliz traslado de catorce de los grandes ejemplares al campamento. La tarea había sido dura, pues aquellas «cosas» tenían un peso sorprendente, pero entre nueve hombres habían logrado hacerlo muy limpiamente. A la sazón, parte de los que formaban el grupo estaban construyendo apresuradamente con vallas de nieve, y a segura distancia del campamento, un cercado al que pu4ieran llevarse los perros para facilitar su alimentación. Los ejemplares quedaron tendidos sobre la nieve endurecida cerca del campamento, excepto uno con que Lake estaba realizando burdos ensayos de disección.