Herbert West: Reanimador
Herbert West: Reanimador West se dio cuenta muy pronto que el requisito fundamental para que los ejemplares sirviesen era su frescura, así que recurrió al procedimiento espantoso y abominable de robar cadáveres. En la universidad, y cuando empezamos a ejercer en el pueblo industrial de Bolton, mi actitud respecto a él era de fascinada admiración; pero a medida que sus procedimientos se hacían más osados, un solapado terror se fue apoderando de mí. No me gustaba la forma en que miraba a las personas vivas de aspecto saludable; luego, ocurrió aquella escena de pesadilla en el laboratorio del sótano, cuando me enteré que cierto ejemplar aún estaba vivo cuando West se apoderó de él. Fue la primera vez que pudo revivir la función del pensamiento racional en un cadáver; y este éxito, conseguido a costa de semejante abominación, lo endureció por completo.
No me atrevo a hablar de sus métodos durante los cinco años siguientes.