Hongos de Yuggoth y otros poemas fantasticos
Hongos de Yuggoth y otros poemas fantasticos Mientras la luna vigilaba aviesa durante largas y oscuras
Horas las calles solitarias y las torres silenciosas.
La montaña se erguía con una belleza indescriptible
Sobre un bosque que circundaba su base;
Ladera abajo fluía un arroyo cristalino
Que zigzagueaba bajo la luz espectral.
Todas las ciudades que engalanaban su cima
Parecían ansiosas por destacar sobre las demás,
Con sus imponentes columnas, cúpulas y templos
Que resplandecían magníficos y fascinantes por encima de las llanuras.
Entonces la luna se quedó inmóvil en el cielo
Como si fuera el símbolo de un mal presagio,
Y, al contemplarla, el tropel aéreo supo
Que la VIDA al fin estaba ante sus ojos;
Que la hermosa montaña que contemplaban
Era la VIDA, ¡el Eidolon tanto tiempo buscado!
Pero, de pronto… ¿qué son esos rayos que iluminan la escena
Como una aurora que disipa las tinieblas?