La Sombra sobre Innsmouth
La Sombra sobre Innsmouth —Creo que podrÃa coger el autobús viejo —dijo después de cierta vacilación— aunque por aquà nadie suele cogerlo. Pasa por Innsmouth… Puede que haya oÃdo usted hablar del pueblo ese… A la gente no le gusta. El conductor es de allÃ, un tal Joe Sargent, y nunca coge viajeros de aquà ni de Arkham. No me explico de qué vive esa empresa. El precio del billete debe ser bastante barato, pero nunca lleva más de dos o tres personas… y todas de Innsmouth. Sale de la Plaza, delante de la DroguerÃa Hammond, a las diez de la mañana y a las siete de la tarde, a no ser que hayan cambiado de horario últimamente. Parece una cafetera rusa… Jamás me he metido dentro de ese trasto.
Esta fue la primera noticia del siniestro pueblo de Innsmouth. Cualquier referencia a un pueblo que no viniera en los mapas ordinarios o no estuviera registrado en las guÃas actuales de viajes me habrÃa interesado, pero además, la extraña manera que tuvo e! empleado de mencionarlo acabó de suscitar en mi ánimo una verdadera curiosidad. Pensé que un pueblo capaz de inspirar tal aversión entre los vecinos debÃa de ser curioso y digno de atención turÃstica. Puesto que estaba antes de llegar a Arkham, me detendrÃa en él… Asà que pedà al empleado que me informase un poco más. Cautamente, y con aire de saber más de lo que decÃa, exclamó: