La Sombra sobre Innsmouth
La Sombra sobre Innsmouth A pesar de lo que me habÃan contado en Newburyport sobre este hotel, firmé en el registro, pagué mi dólar, dejé que el conserje recogiera mi maleta, y subà tras él los tres tramos de crujientes escaleras; finalmente recorrimos un pasillo polvoriento y desierto, y llegamos a mi habitación. Era un lúgubre cuartucho trasero con dos ventanas y un mobiliario barato y gastado. Las ventanas daban a un patio oscuro, cerrado entre dos bajos edificios abandonados, y desde ellas podÃa contemplarse todo un panorama de tejados decrépitos que se extendÃa hacia poniente, hasta las marismas que rodeaban la población. Al final del pasillo habÃa un cuarto de baño, reliquia deprimente que constaba de una taza de mármol, una bañera de estaño, una luz bastante floja, cuatro paredes despintadas y numerosas tuberÃas de plomo.