Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos —Jefe —gritó Schultz al entrar en la hedionda estancia, junto a su joven vÃctima—. Traigo a mi amigo Al Trever, el mejor tipo del Lawrence, que está en Appleton, Wisconsin, como bien sabéis. Algunos comienzan jóvenes, también. Su padre es un gran abogado en su pueblo y su madre un genio de la literatura. Quiere ver la vida tal como es, saber a qué sabe el verdadero matarratas… tan solo recuerde que es mi amigo y trátelo bien.
Cuando se pronunciaron los nombres Trever, Lawrence y Appleton, los ociosos presenten creyeron sentir algo inusual. Quizá no era más que algún sonido relacionado con el entrechocar de bolas en las mesas de billar, o el resonar de botellas procedentes de las misteriosas zonas del fondo —quizá solo eso, o un extraño agitar de las sucias cortinas, en alguna de las mugrientas ventanas—, pero muchos creyeron que alguien en la habitación habÃa hecho rechinar los dientes y tomado una honda inspiración.
—Me alegra conocerlo, Sheehan —dijo Trever en un tono tranquilo y cultivado—. Es la primera vez que vengo a un sitio como este, pero soy estudiante de las cosas de la vida y no quiero ahorrarme ninguna experiencia. Hay cierta poesÃa en este tipo de cosas, ya sabe… o quizá no lo sabe, pero es igual.