Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos Tras echar un vistazo a algunos de los libros y papeles desparramados por la estancia del campanario, los trasladamos abajo y los quemamos, ya que eran cosas sucias e impías. Con una azada que encontramos en el sótano de la iglesia, rellenamos la tumba de Johannes Vanderhoof y, por último, arrojamos la cruz caída a las llamas.
Las viejas dicen que ahora, cuando la luna es llena, se ve pasear por el cementerio a una figura gigantesca y desconcertada que sostiene una botella y se dirige hacia algún destino olvidado.