Viajes al otro mundo
Viajes al otro mundo —¡Ran… dyyy! ¡Ran… dyyy! ¡Eh! ¡Eh! ¡Randy!
Una linterna oscilante apareció por la curva oscura, y el viejo Benjiah se arrojó sobre la silueta silenciosa y perpleja de Carter.
—¡Maldito crÃo, ahà estabas tú! ¿No tienes lengua en la boca, que no contestas? ¡Hace media hora que te estoy llamando, y me has tenido que oÃr hace rato! ¿Es que no sabes que tu tÃa Martha está la mar de preocupada por tu culpa? ¡Espera y verás, cuando se lo diga a tu tÃo Chris! ¡DeberÃas saber que estos bosques no son lugar a propósito para andar por ahà a estas horas! Te puedes tropezar con cosas malas, de las que nada bueno puedes esperar, como mi abuelo sabÃa muy bien antes que yo. ¡Vamos, señorito Randy, o Hanna no nos guardará la cena!