Manifiesto
Manifiesto No debemos simplemente reconocer el problema, sino comprometernos con cambios radicales y sistémicos. La solución no está en medias tintas ni en reformas superficiales, sino en una completa reimaginación de cómo estructuramos la atención médica. Debemos eliminar el motivo de lucro de la medicina. Debemos erradicar las estructuras legales que permiten a las aseguradoras lucrar con el sufrimiento.
Debemos exigir transparencia, responsabilidad y equidad en cada etapa. La atención médica debe ser un bien público, no una apuesta especulativa. Miren los modelos alrededor del mundo donde la cobertura universal no es solo un eslogan, sino una realidad. Estudien las naciones que se niegan a permitir que una sola persona quede sin tratamiento por falta de dinero.
Entiendan que esta transformación no es un sueño utópico, sino una meta alcanzable, siempre que tengamos el valor de recuperar el poder de quienes han demostrado, una y otra vez, que no merecen nuestra confianza. Debemos exigir que nuestros líderes enfrenten el problema de frente, desmantelando los marcos que perpetúan la desigualdad en la salud. Debemos luchar por políticas que prioricen los resultados de los pacientes sobre las ganancias corporativas, que pongan el propósito moral por encima de los dividendos de los accionistas.
