El antifaz de los Bristol
El antifaz de los Bristol A la mañana siguiente, Danny intentó contarle a su padre lo que habÃa pasado, pero algo en la mirada de Richard la noche anterior lo hizo callar.
Mientras tanto, en la granja, Carol miraba a su esposo desde la ventana.
—¿Cuánto tiempo más? —preguntó en voz baja.
Richard no respondió. Solo miró el granero, como si esperara que algo dentro despertara.
Porque los secretos enterrados tienen una forma de abrirse paso a la superficie. Y el de los Fisher ya estaba empezando a respirar.
Los Fisher intentaron actuar como si nada hubiera pasado. Pero en Abilene, las noticias viajaban rápido. La gente los miraba diferente en la tienda, en la carretera, en la gasolinera. No les decÃan nada directamente, pero el aire se sentÃa más pesado.
Carol lo notó primero.
—Nos están observando —susurró una noche, mientras cerraba las cortinas de la casa.
Richard ni siquiera levantó la vista de su whisky.
—Siempre lo han hecho.
