Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Contaba Mairena que habÃa leÃdo en una placa dorada, a la puerta de una clÃnica, la siguiente inscripción: «Doctor Rimbombe. De cuatro a cinco, consulta a precios módicos para empleados modestos con blenorragia crónica.» Reparad —observaba Mairena— en que aquà lo modesto no es precisamente el doctor, ni, mucho menos, la blenorragia.
* **(Sobre el Carnaval.)
Se dice que el Carnaval es una fiesta llamada a desaparecer. Lo que se ve —decÃa Mairena— es que el pueblo, siempre que se regocija, hace Carnaval [121]. De modo que lo carnavalesco, que es lo especÃficamente popular de toda fiesta, no lleva trazas de acabarse. Y desde un punto de vista más aristocrático, tampoco el Carnaval desaparece. Porque lo esencial carnavalesco no es ponerse careta, sino quitarse la cara. Y no hay nadie tan bien avenido con la suya que no aspire a estrenar otra alguna vez.