Juan de Mairena I
Juan de Mairena I comunes con arreglo a una lógica nueva, llamada Logística por los que la inventaron y conocen, la cual exige una «cuantificación de los predicados a que no estábamos habituados.» Por ejemplo: «Las canas, casi siempre venerables; las canas, algunas veces venerables; las canas, no siempre despreciables; las canas, en un treinta y cinco por ciento venerables», etc., etcétera.
Para la «cubicación» de vuestro lenguaje, que es, a fin de cuentas, la gran faena del escritor, estas reflexiones no me parecen del todo inoportunas.
(*NOTA: La palabra ómnibus procede del dativo plural de omnis, con la significación de «(carruaje) para todos». El diccionario académico ya lo recoge en su edición de 1884. Los coches Rippert, tranvía de tracción animal, eran un tipo de ómnibus. Véase Ramón Gómez de la Serna: «...siendo también objeto de la curiosidad pública un litigio sobre si los "Ripers", que eran unos tranvías que iban por en medio del empedrado, podían utilizar los carriles de los otros, declarándose incompetente el Tribunal supremo por fin, y quedando de aquel litigio esta cuarteta: El tranvía es el marido / y el amante es el "Riper", / que se mete en los carriles, / si el marido no lo ve.» (Toda la Historia de la Puerta del Sol y otras muchas cosas, Madrid, Talleres Gráficos de «La Tribuna», pág. 16.)