Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Entre las piezas dramáticas que escribió Juan de Mairena, sin ánimo ya de hacerlas representar, recordamos una tragicomedia titulada El gran climatérica. El protagonista de ella, siempre en escena, era un personaje que simbolizaba lo «inconsciente libidinoso» a través de la existencia humana, desde la adolescencia hasta el término de la vida sexual, que los médicos de aquel entonces colocaban en el sexagésimo tercero[132] aniversario del nacimiento, para los varones, y Mairena, al borde de la fosa, aproximadamente, para ambos sexos.
No habÃa en los veintiún actos de esta obra la más leve anticipación de las teorÃas de Freud[133] y de otros eminentes psiquiatras de nuestros dÃas, pero sà algunas interesantes novedades —no demasiado nuevas— de técnica teatral. El diálogo iba acompañado de ilustraciones musicales. CornetÃn y guitarra ejercÃan, ya de comentaristas alegres o burlones, ya, como el coro clásico, de jaleadores del infortunio. Mas todo ello muy levemente y administrado con gran parsimonia. RestablecÃa Juan de Mairena en su obra —y esto era lo más original de su técnica— los monólogos y los apartes, ya en desuso, y con mayor extensión que se habÃan empleado nunca. Y ello por varias razones, que él exponÃa, en clase, a sus alumnos.
