Juan de Mairena I
Juan de Mairena I (De senectute.)
De la vejez, poco he de deciros, porque no creo haberla alcanzado todavÃa. Noto, sin embargo, que mi cuerpo se va poniendo en ridÃculo; y esto es la vejez para la mayorÃa de los hombres. Os confieso que no me hace maldita la gracia.
** *Hay viejos, sin embargo, de aspecto venerable, que nos recuerdan el verso virgiliano dedicado a Caronte:
iam senior, sed cruda deo viridisque senectu[190].
Si supiera más latÃn hablarÃa de ellos, como ellos se merecen, en esa magnÃfica lengua de senadores. Pero estos viejos abundan poco. La naturaleza no parece tomar muy en serio a la vejez. Lo frecuente es el vejancón, el vejete, o la sedicente persona seria, un personaje cómico que suele empuñar la batuta en casi todas las orquestas.
** *