Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Para que la palabra «entelequia»* signifique algo en castellano ha sido preciso que la empleen los que no saben griego ni han leído a Aristóteles. De este modo, la ignorancia, o, si queréis, la pedantería de los ignorantes, puede ser fecunda. Y lo sería mucho más sin la pedantería de los sabios, que frecuentemente le sale al paso. (*NOTA a “entelequia”: del griego entelñz, «completo, concluido, perfecto» (a su vez, de teloz, «fin») y ecein, «tener». Término empleado por Aristóteles en varios pasajes de sus obras y con diversos sentidos («el hecho de poseer perfección, lo que tiene en sí la consumación como fin, el cumplimiento de un proceso cuyo fin se halla en la misma entidad, la actividad que tiende a un fin que da la perfección, el alma...»). También Leibniz utiliza el concepto aristotélico (Véase Monadología, § 18, Escritos filosóficos, pág. 610).
Aunque Machado habla más adelante de entelequia en su sentido específicamente filosófico (fragmento sexto del cap. XXXVIII), aquí se refiere al lenguaje común culto castellano, donde ha venido a significar «ser o situación perfecta, que se imagina pero no puede existir en la realidad» e incluso, en su acepción peyorativa, «idea absurda, sin realidad ni fundamento»).
* * *(Sobre el barroco literario)