Juan de Mairena I
Juan de Mairena I (Ejercicios poéticos sobre temas barrocos)
Lo clásico —habla Mairena a sus alumnos— es el empleo del sustantivo, acompañado de un adjetivo definidor. AsÃ, Hornero llama hueca[59] a la nave; con lo cual se acerca más a una definición que a una descripción de la nave. En la nave de Homero, en verdad, se navega todavÃa y se navegará mientras rija el principio de ArquÃmedes. Lo barroco no añade nada a lo clásico, pero perturba su equilibrio, exaltando la importancia del adjetivo definidor hasta hacerle asumir la propia función del sustantivo. Si el oro se define por la amarillez, y la plata por su blancor, no hay el menor inconveniente en que al oro le llamemos plata, con tal que esta plata sea rubia, y plata al oro, siempre que este oro sea cano. ¿Comprende usted, señor MartÃnez?
—Creo que sÃ.
—Salga usted a la pizarra y escriba:
Oro cano te doy, no plata rubia.
¿Qué quiere decir eso?
—Que no me da usted oro, sino plata.
—Conformes. ¿Y qué opina usted de ese verso?
—Que es un endecasÃlabo bastante correcto.
—¿Y nada más?
—...La gracia de llamar plata al oro y oro a la plata.