Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Con motivo de esta traducción el propio Machado le dedicó a Icaza el poema «Soledades a un maestro» (Nuevas canciones, PC, CLXIV).
* * *Mi maestro amaba las viejas ciudades españolas, cuyas calles desiertas gustaba de recorrer a las altas horas de la noche, turbando el sosiego de los gatos, que huÃan espantados al verlo pasar. Sin embargo, era un hombre tan naturalmente sociable, que rara vez se encerraba en su casa sin haber conversado un rato con el viejo sereno de su barrio.
—Por aquà no pasa nadie, ¿verdad?
—Los gatos y usted.
—Y ese capote que usted usa, ¿le abriga bien?
—Bastante, señor.
—Pero en las noches de mucho frÃo...
—Me entro en ese portal, y allà me acurruco, bien arropadito, con el farol entre las piernas.
—Pero ¿el farol calienta?
—¡Vaya!
—Es usted un verdadero filósofo.
—La vida enseña mucho.
—Hasta mañana.
—Hasta mañana.