Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Entre el hacer las cosas bien y el hacerlas mal está el no hacerlas, como término medio, no exento de virtud[312]. Por eso —decÃa Juan de Mairena— los malhechores deben ir a presidio.
***«El señor De Mairena lleva siempre su reloj con veinticuatro horas justas de retraso. De este modo ha resuelto el difÃcil problema de vivir en el pasado y poder acudir con puntualidad, cuando le conviene, a toda cita. Sin embargo, como es un hombre un tanto desmemoriado, cuando oye sonar las doce en el silencio de la noche, consulta su reloj y exclama: ¡Qué casualidad! También las doce. Pero después añade sonriente: Claro es que las mÃas son las de ayer.» (De un artÃculo titulado Chirindrinas*, firmado Quasimodo*, inserto en El Mercantil Gaditano del 12 de mayo de 1895.)
