Juan de Mairena
Juan de Mairena [LVIII]
I
Algún dÃa —habla Juan de Mairena a sus alumnos— pudiéramos encontrarnos con esta dualidad: por un lado, la guerra, inevitable; por otro, la paz, vacÃa. Dicho en otra forma: cuando la paz esté hueca, horra de todo contenido religioso, metafÃsico, ético, etc., y la guerra cargada de razones polémicas, de motivos para guerrear, apoyada en una religión y una metafÃsica y una moral, y hasta una ciencia de combate, ¿qué podrá la paz contra la guerra? El pacifismo entonces solo querrá decir: miedo a los terribles estragos de la guerra. La guerra, matribus detestata, tendrá de su parte a todos los hombres animosos, frente a una paz solo acompañada por el miedo. En mala compañÃa irá entonces la paz. Os juro que no quisiera alcanzar esos tiempos.
