Juan de Mairena
Juan de Mairena Dice Echegaray, por boca del Conde de Argelez, en su leyenda trágica En el seno de la muerte:
para vengarme yo, y atormentaros,
tengo ante mí la eternidad del tiempo,
como si dijéramos: dispongo de la gran pescada para vengarme de los peces. Sin embargo, Echegaray, poeta ingeniero, no exento de ingenio poético, no parece oponer el concepto de eternidad al de tiempo, sino que concibe la eternidad como tiempo eterno, un tiempo vivo, es decir, medido por una conciencia, pero que no se acaba nunca. Es el concepto de la eternidad que tiene el sentido común, concepto, en el fondo, mucho más trágico que el metafísico. En suma, lo que viene a decir Echegaray es esto: «Dispongo de la mar para castigar a los peces».
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(Fragmento de lecciones).
