El Corán
El Corán 64. Los judÃos dicen: «La mano de Dios está cerrada». ¡Que sus propias manos estén cerradas y sean malditos por lo que dicen! Al contrario, Sus manos están abiertas y Él distribuye Sus dones como quiere. Pero la Revelación que tú has recibido de tu Señor acrecentará en muchos de ellos su rebelión e incredulidad. Hemos suscitado entre ellos hostilidad y odio hasta el dÃa de la Resurrección. Siempre que encienden el fuego de la guerra, Dios se lo apaga. Se dan a corromper en la tierra y Dios no ama a los corruptores.
65. Si la gente de la Escritura creyera y temiera a Dios, les borrarÃamos sus malas obras y les introducirÃamos en los jardines de la Delicia.
66. Si observaran la Tora, el Evangelio y la Revelación que han recibido de su Señor, disfrutarÃan de los bienes del cielo y de la tierra. Hay entre ellos una comunidad que se mantiene moderada, pero ¡qué mal hacen muchos otros de ellos!
67. ¡Enviado! ¡Comunica la Revelación que has recibido de tu Señor, que, si no lo haces, no comunicas Su mensaje! Dios te protegerá de los hombres. Dios no dirige al pueblo infiel.