El Corán
El Corán 45. Así fue extirpado el pueblo que obró impíamente. ¡Alabado sea Dios, Señor del universo!
46. Di: «¿Qué os parece? Si Dios os privara del oído y de la vista y sellara vuestros corazones, qué dios otro que Dios podría devolvéroslos?» ¡Mira cómo exponemos las aleyas! Aun así, ellos se apartan.
47. Di: «¿Qué crees que iba a ser de vosotros si os sorprendiera el castigo de Dios repentina o visiblemente? ¿Quién iba a ser destruido sino el pueblo impío?»
48. No mandamos a los enviados sino como nuncios de buenas nuevas y para advertir. Quienes crean y se enmienden, no tienen que temer y no estarán tristes.
49. A quienes desmientan Nuestros signos les alcanzará el castigo por haber sido perversos.
50. Di: «Yo no pretendo poseer los tesoros de Dios, ni conozco lo oculto, ni pretendo ser un ángel. No hago sino seguir lo que se me ha revelado». Di: «¿Son iguales el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?»
51. Advierte por su medio a quienes teman ser congregados hacia su Señor que no tendrán, fuera de Él, amigo ni intercesor. Quizás, así, teman a Dios.
52. No rechaces a quienes invocan a su Señor mañana y tarde por deseo de agradarle. No tienes tú que pedirles cuentas de nada, ni ellos a ti. Y, si les rechazas, serás de los impíos.