El Corán
El Corán 193. Si les llamáis a la Dirección, no os siguen. Les da lo mismo que les llaméis o no.
194. Aquéllos a quienes invocáis, en lugar de invocar a Dios, son siervos como vosotros. ¡Invocadles, pues, y que os escuchen, si es verdad lo que decÃs...!
195. ¿Tienen pies para andar, manos para asir, ojos para ver, oÃdos para oÃr? Di: «¡Invocad a vuestros asociados y urdid algo contra mÃ! ¡No me hagáis esperar!
196. Mi amigo es Dios, Que ha revelado la Escritura y Que elige a los justos como amigos.
197. Y los que vosotros invocáis, en lugar de invocarle a Él, no pueden auxiliaros a vosotros ni auxiliarse a sà mismos».
198. ¡Si les llamáis a la Dirección, no oyen. Les ves que te miran sin verte.
199. ¡Sé indulgente, prescribe el bien y apártate de los ignorantes!
200. Si el Demonio te incita al mal, busca refugio en Dios. Él todo lo oye, todo lo sabe.
201. Cuando los que temen a Dios sufren una aparición del Demonio, se dejan amonestar y ven claro.
202. A sus hermanos, en cambio, persisten en mantenerles descarriados.