El Corán
El Corán 11. Sus enviados les dijeron: «No somos más que unos mortales como vosotros, pero Dios agracia a quien Él quiere de Sus siervos. Y nosotros no podemos aportaros una autoridad sino con permiso de Dios. ¡Que los creyentes confÃen en Dios!»
12. ¿Cómo no vamos a poner nosotros nuestra confianza en Dios, si nos ha dirigido en nuestros caminos? Tendremos, ciertamente, paciencia, a pesar de lo mucho que nos molestáis. ¡Que los que confÃan confÃen en Dios!
13. Los infieles dijeron a su enviados: «¡Hemos de expulsaros de nuestro territorio, a menos que volváis a nuestra religión!» Su Señor les inspiró: «¡Hemos de hacer perecer a los impÃos
14. y hemos de instalaros, después de ellos, en la tierra! Esto es para quien tema Mi condición y tema Mi amenaza».
15. Pidieron un fallo y todo tirano desviado sufrió una decepción.
16. Le espera la gehena y se le dará a beber una mezcla de pus y sangre,
17. a tragos, que apenas podrá pasar. La muerte vendrá a él por todas partes, sin que llegue a morir. Le espera un duro castigo.
18. Las obras de quienes no creen en su Señor son como cenizas azotadas por el viento en un dÃa de tormenta. No pueden esperar nada por lo que han merecido. Ése es el profundo extravÃo.