El Corán
El Corán 65. en el que estarán eternamente, para siempre. No encontrarán amigo ni auxiliar.
66. El dÃa que, en el Fuego, se desencajen sus rostros de dolor, dirán: «¡Ojalá hubiéramos obedecido a Dios! ¡Ojalá hubiéramos obedecido al Enviado!».
67. Y dirán: «¡Señor! ¡Hemos obedecido a nuestros señores y a nuestros grandes y nos han extraviado del Camino!
68. ¡Dóblales, Señor, el castigo y échales una gran maldición!»
69. ¡Creyentes! ¡No seáis como los que molestaron a Moisés! Dios le declaró inocente de lo que le habÃan acusado. Dios le tenÃa consideración.
70. ¡Creyentes! ¡Temed a Dios y no digáis despropósitos,
71. para que haga prosperar vuestras obras y os perdone vuestros pecados! Quien obedezca a Dios y a Su Enviado tendrá un éxito grandioso.
72. Propusimos el depósito a los cielos, a la tierra y a las montañas, pero se negaron a hacerse cargo de él, tuvieron miedo. El hombre, en cambio, se hizo cargo. Es, ciertamente, muy impÃo, muy ignorante.
73. Para que Dios castigue a los hipócritas y a las hipócritas, a los asociadores y a las asociadoras, y para que Dios se vuelva a los creyentes y a las creyentes. Dios es indulgente, misericordioso.