El Corán
El Corán 37. Ni vuestra hacienda ni vuestros hijos podrán acercaros bien a Nosotros. Sólo quienes crean y obren bien recibirán una retribución doble por sus obras y morarán seguros en las cámaras altas.
38. En cambio, quienes se esfuercen por dejar sin efecto Nuestros signos, serán entregados al castigo.
39. Di: «Mi Señor dispensa el sustento a quien Él quiere de Sus siervos: a unos con largueza, a otros con mesura. No dejará de restituiros ninguna limosna que deis. Él es el Mejor de los proveedores».
40. El dÃa que Él los congregue a todos, dirá a los ángeles: «¿Es a vosotros a quienes servÃan?»
41. Dirán: «¡Gloria a Ti! Tú eres nuestro Amigo, no ellos. ¡No! Ellos servÃan a los genios, en los que la mayorÃa creÃan».
42. Ese dÃa no podréis ya aprovecharos ni dañaros unos a otros. Y diremos a los impÃos: «¡Gustad el castigo del Fuego que desmentÃais!»
43. Y cuando se les recitan Nuestras aleyas como pruebas claras, dicen: «Éste no es sino un hombre que quiere apartaros de lo que vuestros padres servÃan». Y dicen: «Esto no es sino una mentira inventada». Y de la Verdad, luego que ha venido ésta a ellos, dicen los infieles: «¡Esto no es sino manifiesta magia!»
44. No les dimos ningunas Escrituras que estudiaran, ni les enviamos a ningún monitor antes de ti.