El Corán
El Corán 8. ¡Señor! ¡Introdúceles en los jardines del edén que les prometiste, junto con aquéllos de sus padres, esposas y descendientes que fueron buenos! Tú eres el Poderoso, el Sabio.
9. ¡LÃbrales de mal! Ese dÃa, aquél a quien hayas librado de mal será objeto de Tu misericordia. ¡Ése es el éxito grandioso!»
10. A los que no hayan creÃdo se les gritará: «El aborrecimiento que Dios os tiene es mayor que el aborrecimiento que os tenéis a vosotros mismos, por cuanto, invitados a creer, no creÃsteis».
11. Dirán: «¡Señor! Nos has hecho morir dos veces y vivir otras dos. Confesamos, pues, nuestros pecados. ¿Hay modo de salir?»
12. Esto os pasa porque, cuando se invocaba a Dios Solo, no creÃais, mientras que, si se Le asociaban otros dioses, creÃais. La decisión, pues, pertenece a Dios, el AltÃsimo, el Grande.
13. Él es Quien os muestra Sus signos, Quien os hace bajar del cielo sustento. Pero no se deja amonestar sino quien vuelve a Él arrepentido.
14. Invocad, pues, a Dios, rindiéndole culto sincero, a despecho de los infieles.
15. De elevada dignidad y Señor del Trono, echa el EspÃritu que procede de Su orden sobre quien Él quiere de Sus siervos, para que prevenga contra el dÃa del Encuentro.