El Corán
El Corán 19. Los que crean en Dios y en Sus enviados serán los veraces y los testigos ante su Señor. Recibirán su recompensa y su luz. Pero quienes no crean y desmientan Nuestros signos morarán en el fuego de la gehena.
20. ¡Sabed que la vida de acá es juego, distracción y ornato, rivalidad en jactancia, afán de más hacienda, de más hijos! Es como un chaparrón: la vegetación resultante alegra a los sembradores, pero luego se marchita y ves que amarillea; luego, se convierte en paja seca. En la otra vida habrá castigo severo o perdón y satisfacción de Dios, mientras que la vida de acá no es más que falaz disfrute.
21. ¡Rivalizad en la obtención del perdón de vuestro Señor y de un JardÃn tan vasto como el cielo y la tierra, preparado para los que creen en Dios y en Sus enviados! Ése es el favor de Dios, que da a quien Él quiere. Dios es el Dueño del favor inmenso.
22. No ocurre ninguna desgracia, ni a la tierra ni a vosotros mismos, que no esté en una Escritura antes de que la ocasionemos. Es cosa fácil para Dios.
23. Para que no desesperéis si no conseguÃs algo y para que no os regocijéis si lo conseguÃs. Dios no ama a nadie que sea presumido, jactancioso,
24. a los avaros que ordenan avaricia a los hombres. Pero quien vuelve la espalda..., Dios es Quien Se basta a SÃ mismo, el Digno de Alabanza.