El Corán
El Corán 8. ¡Señor! ¡No hagas que nuestros corazones se desvÃen, después de habernos Tú dirigido! ¡Regálanos, de Ti, misericordia! Tú eres el MunÃfico.
9. ¡Señor! Tú eres quien va a reunir a los hombres para un dÃa indubitable. Dios no falta a Su promesa.
10. A quienes no crean, ni su hacienda ni sus hijos les servirán de nada frente a Dios. Ésos servirán de combustible para el Fuego.
11. Como ocurrió con la gente de Faraón y con los que les precedieron: desmintieron Nuestros signos y Dios les castigó por sus pecados. Dios castiga severamente.
12. Di a quienes no creen: «Seréis vencidos y congregados hacia la gehena». ¡Qué mal lecho...!
13. Tuvisteis un signo en las dos tropas que se encontraron: la que combatÃa por Dios y la otra, infiel, que, a simple vista, creyó que aquélla le doblaba en número. Dios fortalece con Su auxilio a quien Él quiere. SÃ, hay en ello motivo de reflexión para quienes tienen ojos.
14. El amor de lo apetecible aparece a los hombres engalanado: las mujeres, los hijos varones, el oro y la plata por quintales colmados, los caballos de raza, los rebaños, los campos de cultivo... Eso es breve disfrute de la vida de acá. Pero Dios tiene junto a Sà un bello lugar de retorno.