El Corán
El Corán 36. Y cuando dio a luz a una hija, dijo:«¡Señor! Lo que he dado a luz es una hembra -bien sabía Dios lo que había dado a luz- y un varón no es igual que una hembra. Le he puesto por nombre María y la pongo bajo Tu protección contra el maldito Demonio, y también a su descendencia».
37. Su Señor la acogió favorablemente, la hizo crecer bien y la confió a Zacarías. Siempre que Zacarías entraba en el Templo para verla, encontraba sustento junto a ella. Decía: «María!, ¿de dónde te viene eso?» Decía ella: «De Dios. Dios provee sin medida a quien Él quiere».
38. Entonces, Zacarías invocó a su Señor diciendo: «¡Señor! ¡Regálame, de Ti, una descendencia buena! Tú escuchas a quien Te invoca».
39. Los ángeles le llamaron cuando, de pie, oraba en el Templo: «Dios te anuncia la buena nueva de Juan, en confirmación de una Palabra que procede de Dios, y que será jefe, abstinente, profeta, de l os justos».
40. «¡Señor!» dijo, «¿cómo puedo tener un muchacho si soy ya viejo y mi mujer estéril?» Dijo: «Así será. Dios hace lo que Él quiere».
41. Dijo: «¡Señor! ¡Dame un signo!» Dijo: «Tu signo será que no podrás hablar a la gente durante tres días sino por señas. Recuerda mucho a tu Señor y glorifícale, al anochecer y al alba».