Viaje alrededor de mi habitacion
Viaje alrededor de mi habitacion El vecino, que por lo visto no había leído nunca las poesías de Ossian, tomó equivocadamente el arrebato de entusiasmo que me animaba por un acceso de locura, y me pareció bastante confuso. Mi intención no era ofenderle; le ofrecí asiento y le rogué que se sentara; pero advertí que se retiraba lentamente y se persignaba, murmurando entre dientes: E matto, per Baceo, e matto. (Está loco de remate, por Baco, está loco de remate.)