Viaje alrededor de mi habitacion
Viaje alrededor de mi habitacion Un fuego fatuo atravesó en estos momentos el cielo y desapareció en seguida. Mis ojos, que la claridad del meteoro había apartado un instante, volvieron al balcón y no vieron más que la pequeñísima zapatilla. Mi vecina, en su precipitada retirada, se había olvidado de recogerla. Contemplé largo rato aquella linda sandalia de un pie digno del cincel de Praxíteles con una emoción de la cual no me atrevería a confesar toda la fuerza; pero lo que podría parecer harto extraño, y que no me sabría explicar a mí mismo, es que un encanto irresistible me impedía apartar de ella los ojos, a pesar de todos los esfuerzos que hacía para llevarlos hacia otros objetos.
Dicen que cuando una serpiente clava su mirada en un ruiseñor, el infortunado pájaro, víctima de un encanto irresistible, se siente obligado a acercarse al reptil voraz. Sus alas rápidas no le sirven más que para llevarle a su pérdida, y cada esfuerzo que hace para alejarse le acerca al enemigo que le persigue con su mirada fatal.
